El Peligro de Acostumbrarse a la Oscuridad
- iglesiaunf777
- 24 ago
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El ojo humano tiene una capacidad increíble: en menos de 20 o 30 minutos, puede adaptarse completamente a la oscuridad. Lo que antes parecía imposible de ver, de repente se vuelve normal. Espiritualmente, nos pasa lo mismo. Cuando vivimos demasiado tiempo en el dolor, la amargura o el resentimiento, comenzamos a sentirnos cómodos allí. Ya no lo reconocemos como oscuridad. Simplemente lo llamamos "mi forma de ser" o "así soy yo". Noemí llegó a ese punto. Después de perder a su esposo y a sus hijos, llegó la culpa a Dios por su propia oscuridad. Su dolor era real, pero su perspectiva se había nublado tanto que ya no podía ver la mano de Dios trabajando a su alrededor. Lo más peligroso de esta adaptación es que no solo te afecta a ti. La oscuridad se transmite. A tus hijos, a tu familia, a las personas que más amas. Lo que dijimos que nunca íbamos a repetir de nuestros padres, muchas veces es exactamente lo que terminamos repitiendo. Hoy es un buen día para preguntarte: ¿me he acostumbrado a algo que Dios nunca quiso que fuera mi hogar? La oscuridad no tiene que ser tu destino.
Versículo bíblico
"Jehová eres mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién me atemorizará?" - Salmo 27:1
Pregunta de reflexión
¿Hay algún patrón de oscuridad, ya sea amargura, resentimiento o dolor, al que te hayas acostumbrado tanto que ya no lo reconoces como algo que necesita cambiar?
Cita
"El problema de las tinieblas es que nos adaptamos a ella".
Oración
Padre, perdóname por las veces que me he acostumbrado a la oscuridad. Abre mis ojos para ver lo que tú ves, y dame el valor de soltar lo que me ha tenido atado. Amén.





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