Adoración Sin Reservas
- iglesiaunf777
- 29 may 2025
- 2 Min. de lectura

La adoración verdadera no conoce de inhibiciones ni se preocupa por las apariencias. Es una expresión desinhibida de amor y gratitud hacia Dios que trasciende el qué dirán y las convenciones sociales. El rey David nos da un ejemplo extraordinario de esta libertad en la adoración. Cuando el Arca del Pacto regresaba a Jerusalén, David no pudo contener su gozo. Danzó con todas sus fuerzas delante del Señor, sin importarle su posición real o lo que pensaran los demás. Su esposa Mical lo despreció por su comportamiento, considerándolo impropio de un rey, pero David respondió con una verdad profunda: su adoración no era para impresionar a los humanos, sino para honrar a Dios. Muchas veces limitamos nuestra expresión de adoración por temor al ridículo o al juicio de otros. Nos preocupamos más por mantener una imagen de dignidad que por entregar a Dios una adoración auténtica y completa. La adoración sin reservas requiere humildad. Significa poner a un lado nuestro orgullo y estatus para exaltar únicamente a Dios. Como David, debemos estar dispuestos a ser "aún más viles" si eso significa honrar a nuestro Señor con todo nuestro ser. Hoy, Dios nos invita a romper las cadenas de la inhibición y adorarle con libertad, reconociendo que Él es digno de nuestra expresión más genuina y apasionada.
Verso bíblico:
"Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a mis propios ojos; pero con las criadas que mencionaste, con ellas seré honrado." - 2 Samuel 6:22
Pregunta de reflexión:
¿Qué barreras o inhibiciones te impiden adorar a Dios con total libertad, y cómo puedes comenzar a superarlas?
La adoración a Dios es estar dispuesto a hacer el ridículo y ser humillado por adorarlo a él.
Oración:
Dios mío, libérame del temor al qué dirán y de la preocupación por mi imagen. Dame el valor de David para adorarte sin reservas, con todo mi ser, sin importar lo que otros piensen. Que mi adoración sea para ti y solo para ti. Amén.










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